● Don Armando y su pluma…
> Comentario

Ya hace mucho que deseaba escribir algunas líneas en honor a Don Armando y su obra, y me siento preparado –por fin– para hacerlo…
Adularlo sería burdo –además de una tontería, siento–, es por ello, que he elegido algunos de los poemas que más me han gustado durante estos años en que lo he leído…/ Evidente, durante sus años de obra, ha sido su lenguaje directo, crudo y apasionado, su sello identificador, y con leer tan solo extractos, nos podemos prendar de su sentir… pero en fin, poco es lo que puedo aproximarme a acercarlos a su poesía. Sin más presentación… Don Armando Uribe…:
El Apagado Mundo
El apagado mundo, el encendido
mundo, el eterno, el escarpado monte
que hay que subir a pie desnudo en roca
viva, sin escaleras, manto oscuro
de mineral compacto, piedra almohada,
el mundo amado, muro amargo
en torno a la espinosa nada a solas.
Adularlo sería burdo –además de una tontería, siento–, es por ello, que he elegido algunos de los poemas que más me han gustado durante estos años en que lo he leído…/ Evidente, durante sus años de obra, ha sido su lenguaje directo, crudo y apasionado, su sello identificador, y con leer tan solo extractos, nos podemos prendar de su sentir… pero en fin, poco es lo que puedo aproximarme a acercarlos a su poesía. Sin más presentación… Don Armando Uribe…:
El Apagado Mundo
El apagado mundo, el encendido
mundo, el eterno, el escarpado monte
que hay que subir a pie desnudo en roca
viva, sin escaleras, manto oscuro
de mineral compacto, piedra almohada,
el mundo amado, muro amargo
en torno a la espinosa nada a solas.
* * *
Divagaciones
La muerte despiadada no hace excepciones: uno
por uno nos recoge del suelo en que vagamos
como hormigones negros –cuando menos pensamos
pero en nada pensamos– cuando nos llega el turno
despiadada nos coge con sus pinzas de fierro
nos traslada al lugar de nuestro entierro.
La catástrofe el holocausto el fin
del mundo el cielo y el infierno
la loca el imbécil y el estafermo
bailando en honor del delfín
que me lleva en su lomo
y en la cabeza tengo un cono
con las letras: culpable
pues me prohíben que hable.
La baja estofa y la mala ralea,
los mentecatos, los canallas
y los mediocres sus primeros hermanos
por más que mucho se laven las manos
y alcen como abanicos sus agallas,
muy mal olor que no se orea.
Siniestra sordidez, abre tus alas de paraguas,
agítate murcielago peludo,
calvo, panzón, desnudo,
rondan la cama mariposas vagas.
Este, que fue mi amigo ya no lo es.
Siniestra sordidez
de todo lo que me rodea,
todos sonriendo y portando una tea.
Los zorros y los lobos tienen sus madrigueras
pero el hijo del hombre los hijos de los hombres
¿dónde reposan dónde descabezan
sus sueños? Pesadillas. ¡Y que troten
las caballerías de los degüellos!
Que se abra el lacre de los sellos.
"No comen, ni tienen excrementos mayores:
aunque es opinión que les crecen las uñas,
las barbas y los cabellos".
¡Encantados cadáveres! Amores
sepultados ahora son pezuñas
que se mezclan con vellos.
* * *
Los Ataúdes
I
/1/
Sic transit gloria mundi, y las miserias
también son transitorias –las frecuentes
desgracias y la muerte de las fuentes
que se secan –el pasto de las eras
se estraga –y en las ferias
de los vivientes danzan calaveras.
/2/
Los muertos sufren calambres, pruritos
y otros males. Nadie hay para atenderlos.
Están en el hotel deshabitado
que se llama Ataúd. Es un estado
sin parangón. Los acucian los hielos,
pero son insensibles y ríen con sus rictus.
/3/
Ex-hombre con caras de tiza
metidos en cajas que se abren
como los tarros de hojalata,
decid: cómo es ese otro mundo.
Es inmundo.
Propio para la rata.
Se sufren hambres.
No digáis más, que el corazón se triza.
/7/ (cfr. del griego.)
"Aiai, aai", siempre habremos de morir,
somos tan transitorios como las flores,
como los perros, e iremos a dar
a los montones excrementicios o a los hoyos
de donde no se sale aplastados por un dedo
pulgar. Así se cesa.
/12/ (cfr. carta de Gabriela Mistral a M. M.)
"No dudo de Dios, no: dudo de mí."
"Un mundo que es una carroña fofa"
hizo de mí esta baja estofa,
esta calaña, esta ralea, y –
y lo que es peor, me gobernó el gusano.
No tengo un solo hueso sano.
"Fétidas de miseria" mis heridas
que ya no quiero llamar mías (miasmas)
/25/
De qué les sirve la poesía.
Ni siquiera la leen.
Creen que es mariposas
efímeras. Sentados en sus comités
arrellanados en sus fosas
cómodos cuidan sus hidropesías
(Cfr. Alte. Arancibia el 7 enero 2001.)
La poesía se mete en la boca
de los tontos, diciendo: "No tenemos
más destino". Lo dijo el almirante
con vestidura de muerte o de loca.
Los poetas estamos en veremos
Esperando que se saque los guantes.
II
Los asesinos a la espera
de cuerpos del delito.
Ay, no tenemos más destino,
dicen, lavándose las manos
en sangre tinta negra.
Mientras los muertos retuercen sus manos.
III
Nunca se supo del destino
de los muertos botados bajo el signo
de la desolación al agua sucia
de mares, ríos, lagos, ductos
de alcantarillas inconclusas.
Manando seguirán los vestidos de luto.
* * *
En fin –espero–, que este pequeño impulso, los lleve a leer a Amando Uribe, uno de los más importantes poetas de Chile; y que los impulse a saber más de él y a interesarse en sus obras…
® Febrero 2006. Por Panchowsky
© panchowsky@hotmail.com
